martes, 18 de marzo de 2008

Día del padre... separado

"Qué bonito es el amor, más que nunca en primavera..." rezaba la canción de un conocido cantante español hace ya algunos años. Todo es lindo hasta que se acaba, es así, una perogrullada, pero así de cierto.
Mientras uno está enamorado vive feliz, vive contento, vive en esa nube de algodón de azúcar de la que no se quiere bajar junto con su media naranja. A veces tan alta que no le permite ver el suelo y la realidad hasta que es demasiado tarde ó hasta que la nube se torna tormenta y le hace caer.

Vivimos una realidad un tanto turbulenta en muchos aspectos y, como no, también en lo que a la cuestión afectiva se refiere.
La gente se casa y se separa con la misma rapidez que asusta, las últimas estadísticas hablan del mismo número de casamientos que de separaciones (fifty-fifty), verdaderamente una cifra elevada que hace reflexionar. He conocido casos (y cada día se conocen más) de parejas de esas de las que llevaban toda la vida juntos y un día te llega la noticia de la ruptura de la relación, ya sea por incompatibilidades, monotonía, discusiones, celos, infidelidades ó porque sí.
El caso es que es ahí donde empieza un periplo para ambos, pero incidiré más en el masculino sin ánimo de ofender.

Hoy por hoy, en el caso de producirse una separación, si no hay hijos en el matrimonio la situación es traumática para ambos solamente. Si uno fue listo/a haría separación de bienes y a la hora de recoger bártulos "al César lo que es del César" sin más problemas, al repartir los bienes cada uno se lleva lo suyo.
Pero si hay algún hijo, la cosa cambia y mucho dado que aunque se tenga estipulado el régimen de separación de bienes y la casa en la que conviven sea propiedad del padre, la Ley, en base al amparo del hijo, pasa a ser de uso y disfrute de la madre junto con el hijo.
En consecuencia, el padre pasa a abandonarla y cederla hasta que el hijo se emancipe (no hasta que cumpla la mayoría de edad, sino que hasta que la abandone). Imagínense si el hijo se lleva mal con el padre la prisa que puede tener....

Por supuesto, la pensión de manutención la debe de pasar con carácter mensual incluso si la madre trabaja, e incluso si la madre se vuelve a "enamorar" y decide empezar una nueva relación con un pretendiente trabajador y cotizador a la Seguridad Social.

Es de reseñar que a fecha de hoy la custodia compartida como tal no existe en este país, y que es Izquierda Unida el único grupo político que la defiende como abanderado de los padres separados que quieren cuidar y educar también a sus hijos. Porque custodia compartida no es ver al niño un fin de semana sí y otro no, porque es hijo de ambos y tiene el mismo derecho de disfrutar de ambos. ¿O es aquí donde aparecen los grupos feministas defendiendo el cariño único de la madre y su instinto maternal como alegatos preferentes frente al padre a la hora de tener su custodia? Para cambiar los pañales no decían lo mismo, aquí el instinto maternal es de ambos, ¿no?, pues para el resto lo mismo.

En resumidas cuentas, que te has separado, ya no tienes esposa ni casa, tienes que volver a casa de tus padres con 40 años a tus espaldas (a ver quien puede mantener dos casas), dispones de menos dinero que le entregas a la mujer para que, a parte de dar de comer a vuestro hijo, compre unas sábanas nuevas para tu ex-cama porque la va a estrenar el sábado con su nuevo novio.
Ole, ole y ole....

Encima no te quejes ni te enfades, pon tu mejor sonrisa, no sea que además de lista esté algo desequilibrada, se golpee cualquier parte de su cuerpo autolesionándose y acuda a una comisaría, porque entonces si que te caes con todo el equipo. Tal y como está la Ley en contra de los malos tratos, se dispara primero y se pregunta después (cosa que me parece perfecta, salvo en casos como éste, en el que se aprovechan de la citada Ley).
Pregunten en las asociaciones de padres separados si conocen casos de éstos, en los que la mujer amenzaba así a su expareja.

"Y luego que las matan", "encima de puta pongo la cama",...comentarios que oigo cada día con más frecuencia entre el género masculino. No hay que llegar a las manos, hay que buscar una solución a esta situación que raya el límite de la incredulidad, de la ironía y de lo absurdo.
Sino, a este paso, que se case Rita.

3 comentarios:

Myriam dijo...

Menudo tema que has elegido para hablar, peliagudo y doloroso por la parte que a todos nos toca, si no somos hijos de padres separados, hemos vivido alguna traumtica separacion. A mi parecer ya no es una cuestion de sexos, sino de educacion, del fomento de los valores, de amor como forma de vida y del sentido comun. Lastima que a veces en este juego de sin razon los hijos(menores) normalmente suelen utlizarse para hacerse daño el uno contra el otro y es que al igual que el amor no tiene medida, el odio tampoco.
Ser feliz es mas facil de lo que pensamos, lo que pasa es que nos encanta complicarnos la vida.
Dicen que madre no ahi mas que una, pero padre tambien solo ahi uno. Felicidades a todos los padres!

Anónimo dijo...

Y cuanta razon tienes..

La solucion aparate de la educacion son las leyes.. no deberiamos plantearnos que es igual un padre que una madre?? porque motivo el padre es el que debe arruinar su vida solo por haber decidido una separacion...

Estaremos de acuerdo en que los hijos no deberian sufrir por estos motivos, pero seguro que hay solucion para que el padre tampoco se vea obligado a mendigar..

En prosa o en verso la realidad es asi...

Anónimo dijo...

Por cierto....

http://correccioneconomica.blogspot.com/feeds/posts/default

quizas interese menos.. pero...